jueves, agosto 02, 2007

Educándome

Estoy convencido de que vivimos en tiempos muy difíciles. Vivimos en tiempos de miedo y limitaciones, tiempos de inseguridad y falta de esperanza, tiempos de guerras globales; tiempos de supervivencia.
Vivimos en tiempos de injusticias tal y como lo muestra el siguiente pasaje tomado del libro Ojos del Corazón (Eyes of the Heart) de Jean-Bertrand Aristide:

“Nuestro planeta está entrando a un nuevo siglo con mas de 1.3 mil millones personas que viven con menos de un dólar por día. Tres mil millones personas - o la mitad de la población del mundo vive con menos de dos dólares por día. Sin embargo, este mismo planeta esta experimentando un desarrollo económico sin precedente. Las estadísticas que describen la acumulación de la riqueza en el mundo son increíbles. Las más asombrosas son las que reflejan la polarización de las riquezas.
En 1960, solo el 20% de la población del mundo tenían el 70% de las riquezas del mundo. Ese mismo 20% de la población del mundo tiene hoy 86% de las riquezas.
Por otra parte, en 1960, el 20% (los más pobres) de la población del mundo tenían apenas 2.3% de las riquezas del mundo. Esto se ha reducido hoy a apenas un por ciento.


Y me pregunto:
¿Cómo hemos llegado a esta situación?
¿Cuáles fueron las circunstancias y los eventos que nos condujeron a tan miserable situación?
¿Es éste un proceso irreversible o todavía hay oportunidad de reparar los innumerables sufrimientos de la mayoría? ¿Es posible un mundo justo?
¿Qué puede hacer la sociedad actual? ¿Qué puedo hacer yo?

Y descubro que no tengo la respuesta a ninguna de estas preguntas, y me siento un lego; y me siento avergonzado.
¡Quizás si me educo en el asunto, si me intereso en mí alrededor estaría en mejor condición para entender el sistema en que vivimos!
¿Educación?
Sí, si me educo podré entender las razones escondidas detrás de la explotación del hombre por el hombre.
Si me educo podré organizarme y convertirme en eco de lo aprendido.
Talvez, si me educo, podría abandonar la recalcitrante posición de conformista y pasar a ser parte activa de la solución.
Talvez, si me educo, podría aliviar los sufrimientos y la miseria del 80% de la población.
Entonces, ¿por que no educarme?

Felipe Lora
2 de Agosto de 2007

1 comentario:

Anónimo dijo...

Educándonos todos empezando por Jean Bertrand Aristide, Ex-Presidente de la nación mas pobre de latinoamérica Haití... quien no necesita lucubrar porque tiene la respuesta en sus narices. Un pueblo como Haití: trabajador, no ha sabido capitalizarlo.

En crear verdaderos ciudadanos que sean parte de la solución a las situaciones... no los que las agudicen...
Si cada ciudadano le dedicara al menos dos horas a la semana ayudar a su comunidad...
Si mantuvieramos nuestros valores y costumbres (por ejemplo: ya nadie barre la acera y el frente de su casa, eso le corresponde al ayuntamiento)...
Si cada hombre y mujer aprecia lo que es la vida, el nino del vecino como el suyo...
Si el comedimiento, la mesura, el respeto y la disciplina se valoraran como base de las relaciones humanas...
Si cada quien tiene clara su meta y la creada por la colectividad en un plan donde se establezcan las prioridades...
Si los que elegimos para que nos administren, entienden que ellos son solo eso: administradores y la labor del ejecutivo es gerencial...
Si entendieramos que lo que es de todos es de todos, no de nadie, asi lo preservariamos como lo hacemos con nuestras pertenencias.

Rebeca