martes, septiembre 04, 2007

Mi héroe ha muerto.

Hoy ha sido diferente.

Hoy, en un día de sol brillante, me arropa la oscuridad que produce la perdida del ser que valora, que estima, que admira.

Hoy he perdido algo muy valioso para mí. Hoy he perdido a mi héroe y con él, la abundancia de conocimientos que sólo se adquiere a través de la curiosidad y el deseo de descifrar los misterios de la naturaleza.

He perdido antes otros seres queridos, pero el vacío y la tristeza que me embargan ante esta pérdida no tienen igual. Hoy mi héroe ha muerto y estoy muy triste y apenado.

Hoy, todos los momentos gratos que compartí con él desfilan en mi pensamiento y sonrío. Sonrío por que sé que él entendía que era inevitable, él sabia que pertenecía a la clase de los inmortales y tomo su tiempo para prepararnos para éste momento.

Y sonrío al verme, caminando con el único telescopio en el barrio de Bella Vista de Santiago. Todos mis amigos dormían mientras yo, apresuradamente seguía sus pasos hacia las alturas, hacia el universo.

Allí aprendí sobre los aros de Saturno, sobre el gigantesco Júpiter y sobre los inevitables efectos de un “pote” de Bermúdez en una noche clara y fría.

Me enseñó, con ejemplo la importancia de la lectura, de las matemáticas y de las ciencias, y de que era posible ser reformista sin pintarse del corrupto “colorao” de la época.

Hoy J. Armando Lora ha muerto y me siento muy deprimido.

Hoy ha nacido mi súper héroe y me siento muy contento.


Felipe Lora
3 de Septiembre de 2007

http://www.youtube.com/watch?v=Uvi8EsOmPd8

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