miércoles, julio 13, 2011

Mi última carta a Leonel Fernández

Excmo. Doctor Leonel Fernández
Presidente de la República Dominicana
Santo Domingo, Distrito Nacional


Distinguido Señor Presidente,

Usted pudo pasar a la historia como el único presidente con el coraje y los “cojones” de escribir el capítulo final de la hermosa obra que comenzó en aquel glorioso abril, donde con sangre dominicana, el pueblo reclamó la vuelta a la constitucionalidad y el retorno de Juan Bosch.

Señor Presidente, ¡usted tuvo la oportunidad de casarse con la gloria!
Sin embargo, en lugar de “retornar” al poder al Profesor Bosch, gobernando bajo sus principios políticos, usted decidió traicionarlo, vendiéndose a quienes, históricamente, fueron enemigos públicos del Profesor y de su pensamiento marxista-no comunista.

¿Por qué no convirtió en realidad las palabras que pronunció en junio del 2009* donde, tratando de confundir al pueblo y en forma descarada, se atrevió declarar que “quien gobierna la República Dominicana es Juan Bosch”?

Señor Presidente, usted no es Juan Bosch. Bosch declaraba públicamente que el PLD era un partido de izquierda** y que no creía en democracias impuestas, o al estilo de los Estados Unidos. ¿Cómo se atrevió usted a comparar sus gobiernos anti pueblo, con el gobierno que Bosch quería implementar en nuestra nación?

Señor Presidente, sus gobiernos no han sido como el de Bosch. Juan Bosch propugnaba por un gobierno “que termine con la dependencia económica, política y militar**”. Usted , gobierna buscando soluciones extranjeras a los problemas locales, permite que el ejército de los Estados Unidos determine nuestra política militar y nuestros “entrenamientos” y, sobre todo, usted financia su gobierno “vendiendo” nuestros bienes, con préstamos y con cientos de miles de millones en bonos , aumentando así nuestra dependencia política, económica y militar.

Sus gobiernos no han sido como el gobierno que el profesor Bosch tenía planeado para nuestro pueblo pues, mientras Juan Bosch declaraba que “esos quienes están tratando de aplicar los principios de la democracia de los Estados Unidos en nuestra nación están tratando de que un ratón cargue a un elefante**”, usted pretende convertirnos en un Nueva York Chiquito.

Obviamente, no aprendió usted absolutamente nada del profesor.
Por el contrario, utilizó su nombre y su partido para alcanzar el poder, desde donde, negociando a puertas cerradas con cónsules y chupasangre extranjeros, se convirtió, usted, en el enemigo número uno del pueblo dominicano.

Quizás su primer gobierno fue fruto de la inexperiencia y de su deseo de llegar al poder. Tal vez fue el resultado de concesiones ocurridas durante su pacto con Balaguer y sus subsiguientes consultas regulares con el otrora caudillo dominicano.

Posiblemente, las medidas económicas, políticas y militares de su segundo gobierno fueron tomadas para convencer al embajador estadounidense de que usted no era Juan Bosch y por consiguiente era digno su confianza; o tal vez fueron tomadas como muestra de “agradecimiento” hacia Washington por convencer a Hipólito Mejía de que debía entregarle el poder “pacíficamente”.

O tal vez, estuvo usted consciente de que los primeros dos mandatos estaban “embarrados” de compromisos políticos y económicos y que era casi imposible realizar “El Gobierno de Bosch” sin disgustar a los que le permitieron sentarse en la silla presidencial. O a lo mejor, sabía usted que para poner en marcha “El Gobierno de Bosch” se necesitaba un presidente con coraje y con mucho “cojones”. Coraje y “cojones” que usted no poseía, por lo que decidió, abandonando al pueblo, actuar como el Gobernador, en lugar del Presidente de la República Dominicana.

Lo que no entiendo, Señor Presidente, son las medidas tomadas en su tercer y último gobierno, donde su compromiso es, exclusivamente, con el pueblo dominicano.

Usted ya cumplió con Balaguer, ya cumplió con Washington, entonces, ¿por qué se hace el sordo ante los reclamos del pueblo dominicano? ¿Por qué no ha cumplido con las promesas que le hizo al pueblo en su discurso de juramentación?

En este discurso usted declaró que "la lucha por la construcción de una Revolución Democrática en el Siglo XXI es y será, una lucha contra el hambre, una lucha contra la pobreza, una lucha contra la ignorancia, una lucha contra la corrupción y una lucha contra el crimen y las drogas."
¿Qué ha hecho usted, en su tercer gobierno, al respecto?

¿Qué pasó con la “tolerancia cero” frente a la corrupción o con la “revolución moral” que nos prometió?
¿Dónde están el millar de nuevas camas, que prometió incorporar al sistema nacional de salud o la ampliación de todos los hospitales regionales?
¿Cómo van los siete centros penitenciarios, con capacidad para 12.800 internos, o las 10.000 nuevas viviendas que iba usted a distribuir en todo el territorio nacional?
¿Qué hay de las mejoras que le prometió a las 200.000 a familias pobres en comunidades y barrios de las principales provincias del país?

Si no es ahora, ¿cuándo Señor Presidente?
¿Cuándo cumplirá usted los cientos de promesas, incluyendo las anteriores, que en su discurso de juramentación, le prometió al pueblo?
¿Por qué no comienza el gobierno de Bosch?
¿Por qué insiste en hacernos cargar un elefante?

O mejor aún, ¿por qué no se quedó por el Medio Oriente***?

Felipe Lora
13 de Julio del 2011


*. http://www.hoy.com.do/el-pais/2009/6/25/282942/print
**. https://nacla.org/article/juan-bosch
Entrevistado por Martin Murphy, profesor de Antropología en la Universidad de Notre Dame para NACLA: Reporte de las Américas, en Agosto del 1986

***. Viajes Históricos de Leonel
http://www.listin.com.do/la-republica/2011/7/1/194291/Viajes-historicos-de-Leonel

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