miércoles, enero 25, 2012

Esperando a Duarte



 Su primer nacimiento
Al nacer Duarte, nació con él, el sueño de una república libre e independiente de toda potencia extrajera; pero con él, nacieron también sus enemigos.

Muchos de éstos, basaron su oposición en el temor a lo desconocido, mientras que otros lo hicieron refugiándose en la “incapacidad del pueblo” de derrotar y repeler al ejercito haitiano.

De los enemigos de los ideales de Duarte, los más influyentes fueron el grupo pro-haitianos, el pro-español, el pro-inglés y los separatistas afrancesados quienes, con el apoyo de Buenaventura Báez, ofrecían la bahía de Samaná como pago por el apoyo de Francia.

Sin embargo, el objetivo de Duarte y los trinitarios se impuso y en 1844 se proclamaba a la República Dominicana como nación soberana e independiente.

Cualquiera esperaría que, después de tanto sufrimientos y sacrificios se estableciera una nación grandiosa, libre y dedicada al bienestar de sus ciudadanos. Pero no sucedió así.

Tan pronto como el último haitiano fue expulsado del territorio dominicano, los enemigos de Duarte comenzaron a conspirar contra la soberanía de la nueva nación.

Primera muerte de Duarte
Buenaventura Báez y Pedro Santana, bajo el pretexto de que éramos “incapaces” de mantener nuestra independencia sin el protectorado de una potencia extranjera, encadenaron y deportaron a Duarte, Sánchez, y a Mella, los principales promotores y responsables del nacimiento de nuestra patria.

El enemigo había triunfado. El sueño de Duarte había perecido y para el 1861 se daban toques finales a la “Gran Traición de Santana”, la anexión a España y el retorno de la nación al colonialismo.

Duarte vuelve a nacer
En agosto del 1863, renacen los ideales duartianos y como consecuencia, se inicia la guerra restauradoras, con la activa participación del General Luperon. La guerra de la Restauración termina el 10 de julio del 1865 con el retiro de las tropas españolas dando inicio a la Segunda República.

Tan pronto como el último español fue retirado del territorio dominicano, los enemigos de Duarte volvieron a conspirar contra la soberanía de la nación.

Algunos de los antiguos enemigos habían desaparecidos mientras que otros florecían usando como táctica el terror, el miedo y la “incapacidad” de los dominicanos para defender su nación ante la “inminente” invasión haitiana. Su objetivo permanecía igual, anexarnos a una potencia extranjera. En esta ocasión a los Estados Unidos.

Duarte vuelve a morir
Los enemigos de Duarte, sin otra visión que la de anexar la república, crean las condiciones para que Duarte vuelva a morir. Así, el 24 de noviembre del 1916 desaparece la segunda república bajos las botas del yanqui invasor y con ella, el sueño de Duarte y de todos los dominicanos que soñamos con una nación libre y soberana.

El renacimiento de Duarte
Los sufrimientos causados por la dominación haitiana, los causados por los gobernadores extranjeros, los causados por los enemigos de Duarte, los causados por la invasión yanqui y los causados por la tiranía de Trujillo crearon las condiciones para que otra clase de enemigo, los aduladores del tirano, se desarrollara. Pero además, crearon las condiciones para que la semilla duartiana germinara una vez más.

Duarte se levantaba de entre los muertos y, con el ajusticiamiento del dictador, abrió la brecha por la cual se infiltraba el rayo de luz que despertaba los adormecidos sueños de patria y libertad.

Tercera muerte de Duarte
Tan pronto como el último Trujillo abandonó el territorio dominicano, los enemigos de Duarte volvieron a conspirar contra la soberanía de la nación. Estos, haciendo uso del entreguismo trataron de mantener el poder y el estatus quo que los 30 años de atrocidades le permitieron adquirir.
Duarte se desvanece entre los sufrimientos del pueblo y el sabor a libertad que el ajusticiamiento del tirano dejó en los labios de los que se llegaron a enterar.

Otra vez Duarte
La presión ejercida por los ciudadanos que experimentaron las delicias de la libertad y las ejercidas por diferentes  países extranjeros trajeron como consecuencia la implementación de sistema “democrático” y un llamado a elecciones. Duarte volvió a nacer, y con él, el triunfo del profesor Juan Bosch.

Duarte herido de muerte
Tan pronto es declarado el triunfo de Bosch, los enemigos de Duarte vuelven a conspirar contra la soberanía de la nación, hiriendo de gravedad, con un golpe militar, la tan accidentada independencia del país.

Duarte nace y muere
Duarte vuelve a nacer con los reclamos de la vuelta a la constitucionalidad, provocando así la gloriosa gesta de abril. Sin embargo, sus ideales se ven pisoteados, otra vez, por las botas del yanqui invasor, en franca violación a los mandatos democráticos que predican sus gobernantes. 

El entierro de Duarte no se hace esperar y con él, la nación entierra los ideales de cientos de jóvenes intelectuales quienes son asesinados en los cruentos 12 años de Balaguer, el muñequito de papel que ahora representa los intereses del invasor y quien proporciona las condiciones propicias para el crecimiento acelerado de los nuevos enemigos de Duarte.


Duarte Abortado
Preñada con el cimiento de la libertad duartiana la nación, entre recelo y entusiasmo, ve como progresa la gestación del PRD y mas tarde la del PLD. Sin embargo, el esperado nacimiento de Duarte no llega a realizarse, pues tan pronto como estos dos “pregoneros” del cambio, de soberanía y de independencia, llegaron al poder, los enemigos de los pensamientos duartianos, apoyados por los recursos acumulados a través del saqueo del erario nacional, dan golpe bajo a la nación forzando el aborto del tan esperado Duarte.


Esperando a Duarte
Hoy, con la nación convertida en terreno árido, hoy con gobernantes que, públicamente, tratan de convertirnos en copias malas de malos originales. Hoy donde las opciones del pueblo sólo difieren en el color de los partidos, cientos de miles de ciudadanos están preparando las condiciones para que cientos de miles de Duartes germinen, se desarrollen y nazcan para escarmentar, con las armas si es necesario, a los traidores como se debe, para que así, los buenos y verdaderos dominicanos puedan recuperar la independencia y la soberanía de la nación, evitando así que se hunda la isla.

Hoy, en nombre de los cientos de miles de dominicanos que esperamos tu nacimiento, te deseamos…

Feliz Cumpleaños, Duarte


Felipe Lora
26 de enero de 2012


Articulo actualizado para incluir los enemigos de Duarte que se desarrollaron durante los últimos gobiernos del PRD y PLD

La Izquierda sólo gana si no se une




"Un gobierno izquierdista, en las condiciones actuales, sería un fracaso.  Crearía las condiciones propicias para que la ultraderecha tomara vigencia  y se alzara con el poder,  sepultando así las esperanzas de un gobierno del pueblo y para el pueblo"


Permítame declararme  ingenuo en lo relacionado con la participación de la Izquierda en el proceso electoral dominicano. Sí, yo también sueño con una sola y bien capacitada Izquierda. Una Izquierda que represente los intereses del pueblo en el proceso electoral. Una Izquierda  con capacidad de enfrentar los grandes retos que se le presentarán si se ve favorecida con el voto del pueblo. 

La unidad izquierdista con que soñamos los que creemos en el gobierno de los que producen, de los que cultivan, de los que concientizan, es una unidad  que no se logra seis meses antes de unas elecciones.

La que sí se puede lograr en seis meses  es la unidad que promueve, como objetivo principal, participar en elecciones  presentando un candidato único o alternativo.  A esta clase de unidad yo me opongo tajantemente, y  por la cantidad de votos que en han sacado los candidatos alternativos producto de este tipo de unidad, aparentemente, también  se opone el pueblo.

Y es que, la historia nos ha demostrado, estas unidades son contraproducentes, pues además de no lograr los objetivos electorales (ganar capital político y representación en el congreso)  dificultan la verdadera y permanente  fusion del movimiento izquierdista dominicano. La  unidad que perdura, la que se inicia con el análisis de la realidad política de la actualidad,  la que se enfoca en los objetivos y principios comunes y culmina con compromisos honorables por y para todas las organizaciones participantes.

Desgraciadamente, es muy tarde para ablandar habichuela y ofrecerle al pueblo una verdadera alternativa.
Sin embargo, no todo esta perdido. El actual estado de las cosas dejará claro cuales organizaciones están, realmente, apegadas a  los principios izquierdistas  y cuales pertenecen a la denominada  “falsa Izquierda.”

Otro aspecto positivo que resultará de la dispersa participación izquierdista en el proceso electoral será la actualización cuantitativa del apoyo con que cuentan las organizaciones de izquierda dentro de la población. Este resultado dejará claro el capital político de cada movimiento,  el cual  podrá ser usado para lograr los acuerdos que han de producirse antes de presentarle al pueblo un movimiento verdaderamente unido.

En otras palabras, en las actuales circunstancias, la izquierda sólo gana si no se une.

Y es que lo peor que le puede pasar a la izquierda es ganar unas elecciones en las presentes condiciones. ¿Quien se imagina una izquierda disuelta en el poder? ¿Qué ocurría s el pueblo elije una Izquierda sin programa de gobierno claro, sin material humano con capacidad de dirigir los destinos de la república y sin un minucioso plan para combatir y eliminar, políticamente, los miembros entreguistas y corruptos del PRD y el PLD?

Un gobierno izquierdista, en estas condiciones, sería un fracaso.  Crearía las condiciones propicias para que la ultraderecha tomara vigencia  y se alzara con el poder,  sepultando así las esperanzas de un gobierno del pueblo y para el pueblo.

Por su propio bien, el pueblo debe oponerse a la unidad superficial de la izquierda y exigir que se inicien las conversaciones tendientes a  lograr la fusión de los movimientos izquierdistas, una fusión verdadera que permita el estudio, la planificación, preparación y la capacitación de elementos indispensables para que,  en el 2020 o 2024, tomar el poder  y guiar al pueblo dominicano hacia un verdadero estado socialista.


Felipe Lora
23 de Enero de 2012

lunes, enero 16, 2012

Elecciones y Falsos Profetas


Cual circo que llega a remotos lugares, las elecciones dominicanas embriagan la imaginacion de los dominicanos de todo el espectro social, político y económico.

La algarabía, el ruido, la música de las caravanas los embriaga y los hace olvidar el verdadero propósito del Circo Electoral. Las promesas hechas por hombres sin palabras, los discursos genéricos, la compra del voto de los ignorantes o los necesitados son los resultados que esperan la gran mayoría de los dominicanos.

Esto explica por qué son muy pocos los dominicanos que se imaginan una mejor sociedad o una mejor y mas efectiva burocracia gubernamental como resultado directo del espectáculo electoral.

Y es que el mismo sistema, diseñado o no, ha encontrado la forma de mantener embriagados a la gran mayoría de los dominicanos, pues como los circos, siempre se presenta con, actos y opciones nuevas. Opciones “frescas” que reviven y embriagan la imaginación del pueblo.

Por ejemplo, cuando gastado por la insistencia del malévolo Balaguer de mantenerse en el poder “legalmente” usando elecciones, el sistema convierte otra vez al Partido Revolucionario Dominicano en la esperanza del pueblo. Una vez éste llega al poder, se quita el disfraz de Revolucionario y se dedica a mantener el “estatus quo” y el abandono del pueblo dominicano.

Luego, con los dominicanos hartos del PRD y sus desfalcos el sistema convierte al Partido de la Liberación Dominicana en la nueva esperanza del pueblo. Tan pronto como éste llega al poder, se quita el disfraz de Liberador y se convierte, después de Balaguer, en el gobierno mas entreguista de dela supuesta Tercera República.

Sólo con un pueblo embriagado puede, un partido Revolucionario, parir un presidente como Hipólito Mejía, quien más que presidente, actuaba como el mayoral de una Hacienda sin dueño y cuyo principal logro fue darle origen al término “hipolitadas.”

Solo en nuestro país puede un partido de Liberación subastar la soberanía nacional, recibir órdenes de un embajador extranjero y cacarear, públicamente, su intención de convertirnos en un Nueva York Chiquito o una Mónaco del Caribe.

Sin duda, los resultados de los gobiernos de los falsos Revolucionarios y de los hipócritas Liberadores han sido devastadores para la clase trabajadora, para los campesinos y para el pueblo dominicano en general.

Como consecuencia de los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano los dominicanos estamos más lejos de alcázar la hegemonía del proletario que permita la instalación de la dictadura del proletariado y la su siguiente internacionalización de la revolución.

Y como resultado de los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana, nuestra independencia ha sido debilitada, nuestra identidad denegada y nuestra soberanía mortalmente mutilada, convirtiéndose éste en el único partido que, a través de su presidencia, ha traicionando públicamente a nuestro prócer y fundador de nuestra nacionalidad, Juan Pablo Duarte y a todo el pueblo dominicano.

Si la mayoría de dominicanos no estuvieran embriagados por bullicio del circo electoral, sería prudente pedirle que abrieran los ojos, pues en el coliseo político dominicano hay muchos falsos profetas.

Felipe Lora
Felipe@lora.org
16 de Enero de 2012